El proyecto tiene el objetivo de que
graduados de colegios con menor éxito educativo tengan su representación en la
Universidad de Costa Rica (UCR) a partir del año 2014.
“La población puede ser muy variada. Al principio, será una experiencia bastante reducida (aún no se sabe cuántos), para ir con mucho cuidado y evaluando algo que interesa que salga bien”, dijo
Bernal Herrera, vicerrector de docencia de la UCR.
El
postulante debe tener como condición ser el primero de su núcleo familiar
en estudiar ahí. En un investigación que realizó el
Observatorio Laboral de Profesiones del Consejo Nacional de Rectores (Conare) constató que,
entre los años 2000 y 2007, el
municipio con menos profesionales fue Guatuso, 3 profesionales cada 1.000 habitantes. El segundo lugar fue para León Cortés (6 por cada 1.000), seguido de Matina (7), Talamanca (7), Alvarado (8), Alajuelita (8), Sarapiquí (9), Los Chiles (9), Parrita (9), Garabito (11) y Guácimo (11).
Se debe
tener en cuenta la información socioeconómica para definir el público beneficiado.
“Son grupos que se han visto desfavorecidos de múltiples maneras. Hacemos un análisis de la población de la UCR para evaluar la representación de estas poblaciones”,
afirmó Ruth de la Asunción, vicerrectora de Vida Estudiantil UCR.
Todavía
no está definida la manera de selección pero el examen de admisión actual se mantendrá. Lo que se sabes es que
el alumno beneficiado será acompañado durante toda la carrera.
Hoy en día, en la
UCR están matriculados 38.114 personas; de ellas, 7.495 son de primer ingreso. El
Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR) tiene reservado el 10% de matrícula en todas sus carreras para estudiantes que provienen de zonas. Por su parte, la
Universidad Nacional (UNA) garantiza que el 14% de su población provenga de colegios rurales, nocturnos, telesecundarias y programas de educación abierta.