Noticias

Reglas básicas de convivencia en el salón de clase

      
Fuente: Universia

Ser un maestro comprensivo y dulce con los alumnos no quita que no se tenga que fijar límites para evitar la mala conducta de los estudiantes y para encontrar el equilibrio. Y para fijar estos límites, nada mejor que aplicar una serie de reglas que todos los estudiantes deberán respetar desde el primer al último día de clase, cada vez que estén dentro del salón.


Lee también
» 20 libros para docentes sobre la tecnología en el aula
» Cómo hacer que los alumnos desarrollen la creatividad
» Gamificación: una nueva tendencia educativa

Para que el espacio dentro del salón de clases sea armonioso, es necesario que todas las personas que lo habitan sigan las normas de convivencia establecidas. Esto quiere decir que todos conozcan sus derechos y obligaciones y los respeten al cien por cien. Cuando los alumnos no están acostumbrados a respetar dichas normas, el salón puede convertirse en una auténtica batalla campal, a la vez que al docente se le hará casi imposible impartir sus clases y conseguir la atención de los estudiantes.

 

Chequea a continuación algunas reglas básicas para implementar en el salón de clases:

- Al entrar al salón se debe mantener el orden, y no ingresar corriendo, gritando o atropellándose entre todos

- Para tomar la palabra se debe levantar la mano y cuando un compañero está hablando no se lo debe interrumpir

- No se puede conversar con los demás: si hay algún aporte sobre la lección, debe compartirse con el resto de los compañeros

- Se debe cuidar el salón y los materiales que están allí dentro

- Respetar a todos los compañeros y al maestro. No decir jamás un insulto ni gritarle a los demás.

- No levantarse y salir sin autorización: si se tiene que salir de clase, se debe informar al maestro.

- No dejar residuos desparramados dentro del salón de clases. Para eso está la papelera.

 

Estas son solo algunas de las reglas básicas que deberían existir en cada salón y espacio compartido, pero además lo ideal es que cada grupo redacte sus propias normas en forma conjunta. Esto les hará a los alumnos sentirse parte y no solo sentir que están obedeciendo a una autoridad.

 

Una manera para que se involucren más aún, es que al redactar las normas entre todos, se establezcan también las respectivas “sanciones” si se incumplen las mismas. Claro está que no deben ser severas porque el aula no puede ser un espacio de castigo. Además, lo ideal es que lasnormas establecidas estén siempre visibles a los estudiantes; por ejemplo, mediante una cartulina colocada en una pared del salón.

 

¡Cuéntanos que haces tú para mantener la armonía y buena convivencia en el aula!  



Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.